on Tuesday, December 11, 2012
Susana Zabaleta dice que la moda “le viene valiendo mad... ”, y sin embargo ella hoy participa en una obra teatral que mueve emociones a partir de las prendas y los accesorios. Se llama Amor, dolor y ¡lo que traía puesto! En su caso, los zapatos son lo que más le interesa de un atuendo. Ha seleccionado cuidadosamente su calzado en los 26 años de su trabajo como actriz.
En sus manos con uñas manicuradas en negro está la posibilidad de usar el vestuario para jugar. Susana lo domina y lo combina a placer, y considera que cada mujer debe inventar la moda en vez de dejar que alguien más le diga cómo lucir.
“Puedes disfrazarte, vestirte de lo que tú quieres ser ese día. La ropa te ayuda en tu papel diario, aunque no te dediques a la actuación. Eso se llama tener personalidad. Andarle haciendo publicidad a las marcas hasta en la bolsa que usas, ¡eso sí que no!”, expresa terminantemente la dueña de un centenar de pares de calzado.
Los zapatos de la Zabaleta, siempre listos para la actuación, llegan a incluir románticos detalles de encajes, agresivas suelas de leopardo, tacones de aguja de 15 centímetros o destellos acharolados para coordinar con las medias de red que tanto le gustan, pues para ella evocan su segundo hogar, el teatro.
La actriz ha sido seducido por algunos diseños de la casa Dior, aunque para su obra de teatro actual, donde triunfa en compañía de otras grandes actrices, fue vestida por Alejandro Carlin con un vestido ajustado en naranja y otro en negro.
Susana comenta que al pensar en amor le viene a la mente el recuerdo de la camisa blanca de su marido, limpia, planchada e impecable, coordinada con un pantalón roto de mezclilla y el cabello largo.
Para ella, el dolor es esperar la llegada de un hijo cuando ya se sabe que no vendrá.
El día más feliz que tuvo, usó una blusa de holanes blanca y una falda embarrada negra que desató negras envidias la primera vez que pisó un escenario.
De perfil
La actriz oriunda de Cuatro Ciénegas, en Coahuila, señala una receta infalible para moldear el cuerpo: comer lo que uno guste, pero trabajar muchísimo para quemar grasa.
Sobre la sensualidad, su atributo innato, la actriz propone que las mujeres se muestren misteriosas.
“No lo cuenten todo a su pareja, mucho menos a su mejor amiga, o verán como les va. Guarden cosas solo para ustedes”, aconseja.
Su fórmula para proyectar esta sensualidad de manera visible incluye colorear los labios de rojo.
“Muevan la cabellera, cuídenla, perfúmenla y subrayen con un tinte el color que les dio la naturaleza, ella no se equivoca”, sugiere.
¿Cómo caminar con sensualidad? Según Susana, en tacones, y con la certeza de traer puesta ropa íntima preciosa. ¿Y para vivirla?
“Hay que besar. Un beso es la mejor muestra de amor, y el amor es de color rojo, es líquido como la sangre, es el intercambio de la temperatura”, afirma.
