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Los altares iluminan el camino a las ánimas

Los altares iluminan el camino a las ánimas
Over 50 Mexican Sugar Skulls were carefully place throughout the altar by Patricia Quilantan and volunteers, at the Historic Brownsville Museum in Brownsville, Texas. The Mexican Consulate along with the Historic Brownsville Museum will be showcasing the traditional Day of the Dead altar on Tuesday, Oct. 23, 2012. (AP Photo/The Brownsville Herald, Yvette Vela) |

En México, recordar a los muertos es una tradición que al paso del tiempo se ha transmitido de generación en generación, donde los grupos indígenas han sido los principales promotores del respeto a los difuntos.

El significado de la muerte, según investigaciones realizadas por el Colegio de Lenguas del Instituto Mexiquense de Cultura, señalan que antes de la llegada de los españoles los indígenas no tenían la concepción de un cielo y de un infierno, sino que se creía que al momento de morir el alma tenía que pasar por los siete mundos del inframundo.

En la época prehispánica, era un privilegio morirse y no se tenía una concepción sufrida o dolida, la cual se estableció a la llegada de los españoles mediante la evangelización.

Investigadores como Judith Martínez Tapia indican que los grupos indígenas aceptaron lo que se les imponía, pero sin dejar totalmente sus costumbres, lo que dio como resultado un sincretismo en los rituales religiosos y en especial en la celebración de los muertos, donde unen lo enseñado y lo heredado.

Actualmente, manifestó, algunas etnias conservan sus tradiciones originales, y aunque se establece un cielo y un infierno, prevalece la creencia de que los muertos regresan a visitar a sus familiares.

Esta creencia se respalda en que nadie muere totalmente, y por eso cada año se atrae el alma del ser querido a través de una ofrenda que le muestra el camino de regreso.

Las comunidades indígenas, se preparan para la realización de las ofrendas con uno o dos meses de anticipación para adquirir los trastos, que tienen que ser nuevos, y otros objetos como las veladoras y cirios, que son llevados a la iglesia para ser bendecidos.

Una semana antes de levantar la ofrenda para los niños, la cual se realiza la noche del 31 de octubre, se compra la flor de cempasúchil y se preparan los trastos, el mantel, el petate, las velas y la comida.

El 1 de noviembre por la mañana no se retiran los elementos de la ofrenda de los niños, sino que se incluyen alimentos que les gustaba a los adultos, así como una veladora por cada difunto y velas que sirven para alumbrar el camino hacia el mundo terrenal.

Entre los grupos indígenas se cree que si no se realiza la ofrenda a los muertos, la familia sufrirá calamidades, además de que el difunto no descansará, y cuando los vivos mueran por nadie serán recordados.

Fines de semana

Talleres de calaveritas y otras manualidades con motivo del Día de los Muertos los fines de semana hasta el 28 de octubre en la galería Back from Tomboctou, 3564 Adams Ave., San Diego. Precios varían dependiendo del taller.

backfromtomboctou.com.

Centro Cultural de la Raza

Varios días

El centro cultural tendrá una variedad de eventos del 26 de octubre al 1 de noviembre, desde exhibiciones hasta conciertos. Programa completo en

centroculturaldelaraza.org.

Día de los Muertos

Sábado 27

Música en vivo con las bandas Los Hollywood y The Bloodflowers, arte y vendimia. The Roots Factory, 1878 Main St., Barrio Logan. 5 p.m. a 10 p.m. Gratis. 619.366.9006 y