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El infierno de los trastornos alimenticios

El infierno de los trastornos alimenticios
La anorexia puede ser mortal. |

Dónde hay ayuda

Dra. Alejandra Postlethwaite

Departamento de Psiquiatría de UCSD

Rady Children’s Hospital

Tel. 1.858.966.5832 ext. 3621

Se habla español.

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Centro de Tratamiento para Trastornos Alimenticios

comenzardenuevo.org

Era mediodía cuando Sonia recibió una llamada del hospital, su amiga Mariana se había convulsionado en el baño del supermercado frente a la universidad y estaba en emergencias.

Ésta no era la primera vez que Sonia (este nombre y el de su amiga son ficticios para salvaguardar su privacidad) veía a su amiga convulsionarse y aunque Mariana no lo aceptaba, todos en la escuela sabían que sufría de un desorden alimenticio. Su raquítica manera de comer, las glándulas parótidas inflamadas y los hongos en los dedos de las manos la delataban.

Al llegar al hospital Mariana le admitió a su amiga que padecía de anorexia nervosa desde que estaba en la secundaria. Le contó que tenía años de no menstruar y le confesó que en ocasiones se escondía en los baños del dormitorio con una gran cantidad de comida chatarra y durante horas comía y vomitaba.

La joven de 20 años era una destacada estudiante de medicina que había sido adelantada varios grados por su capacidad. Sin embargo, su resonancia magnética demostraba que como consecuencia de los desórdenes alimenticios ahora tenía atrofia cerebral, lo que explicaba su inhabilidad de tocar el piano a pesar de que antes había sido una destacada concertista.

Mariana es una de las 24 millones de personas que padecen de trastornos alimenticios en los Estados Unidos. Una enfermedad que cada vez se hace más común.

Las personas que sufren de trastornos alimenticios tienen una relación poco sana con la comida y el peso. Tienen pensamientos poco realistas sobre su imagen corporal, y sus hábitos alimenticios comienzan a afectar las funciones de su organismo y a interrumpir sus actividades diarias. Por lo general, estas personas utilizan la comida para ocultar o soportar emociones dolorosas.

Hay varios tipos

Existen tres tipos de trastornos alimenticios. Quienes padecen bulimia consumen gran cantidad de alimentos en poco tiempo y luego vomitan o se purgan para no subir de peso. Estas personas suelen abusar de los laxantes, pastillas dietéticas y diuréticos.

El comedor compulsivo come gran cantidad de comida rápidamente y en muy poco tiempo, al grado de sentirse mal o incómodo. Ingiere alimentos a deshoras y se levanta a media noche a comer en cantidades exageradas. Los comedores compulsivos sienten que no pueden controlar su manera de comer.

Por último la anorexia nervosa es el más común de los desordenes alimenticios. Las personas que padecen esta enfermedad restringen sus alimentos por lo menos en un 50 por ciento, comen únicamente ciertos alimentos y se saltan varias comidas. Para considerarse anorexia el enfermo debe estar en el 85 por ciento de su peso ideal. Es decir, para que una jovencita que mide 1.65 m (5’5”) y cuyo peso ideal es de 125 libras sea diagnosticada con anorexia la persona tendría que pesar 106 libras o menos y no haber menstruado por lo menos durante tres meses consecutivos.