Quantcast

2-1. Tres penaltis, tres rojas y semifinal aún por decidirse

2-1. Tres penaltis, tres rojas y semifinal aún por decidirse
El balón pega en el brazo del uruguayo Diego Godín (i) en la que jugada que supuso el penalti a favor del Sevilla, durante el partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey. EFE |

Un duelo trepidante puso al Atlético de Madrid en ventaja en las semifinales de la Copa del Rey contra el Sevilla (21) en el Vicente Calderón, escenario de un encuentro apasionante, con tres goles de penalti, dos locales y uno visitante, y tres expulsados, uno en los madrileños y dos en los andaluces.

La vuelta, a finales del próximo mes de febrero en el Sánchez Pizjuán, resolverá una eliminatoria que nunca defraudó en su partido de ida, con Diego Costa y Álvaro Negredo como goleadores, con ambos equipos desfondados por un impresionante esfuerzo y con todo abierto para el duelo definitivo en Sevilla por un puesto en la final.

Un AtléticoSevilla no es un partido más. Ni para uno ni para otro equipo. Son duelos marcados por una rivalidad máxima en los últimos tiempos, partidos con tensión, con intensidad, sin pausa... Más aún con toda una final de Copa del Rey en juego, como demostró el primer choque de la eliminatoria en el estadio Vicente Calderón.

El Atlético infalible en casa este curso, hoy sin el colombiano Radamel Falcao por tercer choque consecutivo, contra el renovado Sevilla de Unai Emery, con la novedad en la portería del portugués Beto, en un partido de fricción, que surgió como se preveía, con la agobiante presión que acostumbra el conjunto rojiblanco como local.

Resistió bien el Sevilla, sin daños en el marcador, esos 25 minutos de insistente acecho del equipo madrileño, hoy sin efecto en ocasiones y en goles ante un adversario resguardado, con problemas para jugar de medio campo hacia adelante y con Negredo como única opción arriba, como una referencia solitaria entre dos centrales.

Pero no paró el Atlético, que apretó más, que insistió más, que cruzó la media hora de partido sin apenas oportunidades, pero que descubrió entonces las vías hacia la portería de Beto. A la espalda de los centrales, con pases profundos a la carrera de Adrián o en combinaciones rápidas alrededor del área, ya sí asustó al Sevilla.

De las botas de Koke, Arda Turan o Gabi surgió una gran versión del Atlético camino del descanso. Le faltó pegada. Perdonó primero Koke, después Adrián y más tarde el brasileño Diego Costa, que, en el duelo ante Beto, cruzó demasiado su disparo. En el otro área, Negredo firmó la única ocasión del Sevilla en el primer tiempo.

Había sido mejor y había merecido más el Atlético, que marcó nada más iniciarse la segunda parte. Un penalti por mano de Spahic, que se marchó expulsado por doble amarilla, lo transformó Diego Costa en el 10. Un escenario ideal para el conjunto madrileño hasta una aparición decisiva de Jesús Navas y Negredo instantes después.

El primero regateó en el centro del campo, corrió hasta tres cuartos de campo y puso un balón perfecto al desmarque del segundo, que picó la pelota ante la salida del belga Courtois. El balón, camino de la portería, chocó en la mano del uruguayo Diego Godín. Penalti y expulsión. Negredo, con un toque suave, hizo el 11.