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Iron Maiden bajó el telón del Rock in Río en la noche más heavy del festival

Iron Maiden bajó el telón del Rock in Río en la noche más heavy del festival
El cantante Tom Araya del grupo estadounidense Slayer se presenta durante el último día de la quinta edición brasileña del Rock in Río este 22 de septiembre de 2013 en la ciudad de Río de Janeiro (Brasil). EFE |

La veterana banda inglesa Iron Maiden fue la encargada de bajar el telón de la edición de este año del Rock in Río tras siete jornadas de conciertos, y lo hizo como atracción principal de la noche más "heavy" del festival, que contó también con grupos como Slayer, Avenged Sevenfold y Destroyer.

Al igual que el jueves, cuando la atracción principal fue Metallica, la Ciudad del Rock de Río de Janeiro fue tomada hoy por 85.000 asistentes en su gran mayoría vestidos de negro, con llamativos tatuajes, luciendo camisetas temáticas y largas cabelleras, y mostrando su gusto por todo lo relacionado al metal.

En una jornada dedicada a variaciones como el heavy metal, el trash metal, el death metal y el power metal, los tatuajes y las camisetas dominantes era de Eddie, la siniestra mascota de Maiden.

Río fue para Iron Maiden otra escala de su gira mundial "Maiden England", en la que hace una nueva lectura del álbum "Seventh son of a seventh son" (1988), uno de los más experimentales de esta banda que completa 40 años en 2015 y que actuó en las ediciones del Rock in Río de 1985 y de 2001.

Las músicas de este álbum dominaron la presentación, entre las cuales "Moonchild", "Can I play whit Madness", con las que el sexteto de Londres inició un concierto que se caracterizó por una gran y enérgica correría en el escenario, que fue respondida por un público que saltó y coreó casi todas las canciones.

Como no podía dejar de serlo, el grupo liderado por Bruce Dickinson y que actuó junto a una proyección de Eddie interpretó los principales éxitos de los discos "The number of the best" (1982) y "Piece of mind" (1983), su época más clásica, como "The number of the best", "The prisoner", "Run to the hills" y "The trooper", así como infalibles como "Wasted years" y "Fear of the dark".

A Iron Maiden lo precedió la banda californiana Avenged Sevenfold, en actividad desde 1999 y que tuvo la difícil misión de mantener el ritmo impuesto poco antes por Slayer. Con numerosos seguidores que corearon sus músicas, el grupo aprovechó el Rock in Río para promover el disco que lanzó el mes pasado, "Hail to the king" (2013), con el que ya han conseguido primeros lugares.

Además de "Shepherd of fire", primer tema del disco y con el que abrió su concierto, el conjunto, conocido como A7X y considerado uno de los más destacados de la nueva generación del metal, interpretó de su último álbum "Hail to the king", "This means war" y "Requiem".

La banda liderada por el vocalista M. Shadows, en un espectáculo con muchos efectos especiales y llamas en el escenario, también tocó los mayores éxitos del disco "Nightmare" (2010), que grabaron con el batería Mike Portnoy tras la muerte prematura de The Rev (2008), como "Buried alive", "Fiction" y "Nightmare".

La mítica banda Slayer, con 30 años de carrera y considerada como una de las "cuatro grandes del trash metal" junto a Metallica, Megadeth y Anthrax, vomitó en Río toda su furia y sus mensajes sombríos con el característico sonido rápido y rico en complejos solos de guitarra y de batería, así como en vocales pesadas.